"El Rubio" era considerado el proveedor más importante de Aguilares en los últimos tiempos. Cuando el 17 de agosto se realizó un operativo en Villa Fiad y se secuestraron 600 kilos de marihuana, "El Rubio" cayó. Justo llegó al lugar para comprar la mercadería cuando la Policía allanó el lugar.

A pesar de estar detenido, la droga en el sur continuaba traficándose, y los investigadores se preguntaban cómo se distribuía. Por eso iniciaron una pesquisa, y llegaron a un lugar del monte, cercano a la localidad de La Calera, donde encontraron 15 plantas de marihuana perdidas entre la densa vegetación, y que según los especialistas alcanzaba para preparar 1.500 dosis para la venta.

El procedimiento de Villa Fiad fue considerado el mayor secuestro de droga en la historia de la provincia. La marihuana había sido transportada en un auto desde el norte de Santa Fe, y según presumen los investigadores iba a ser distribuida en distintos puntos de la provincia.

Luego de ese allanamiento, y con la nueva investigación en el sur, hubo dos datos que permitieron llegar hasta la plantación. Por un lado los vecinos de La Calera (ubicada a dos kilómetros de Aguilares), comentaron que, cada tanto, observaban a grupos de jóvenes perderse en el monte. Además, entre los adictos de la zona el comentario cotidiano era que, para conseguir marihuana, tenían que buscar en el "montecito encantado".

Contando con esa información, el juez Federal Daniel Bejas ordenó que un equipo de la Dirección General de Drogas Peligrosas de Tucumán (Digedrop) y de la Sección Drogas Peligrosas de la Policía Federal, recorriera la zona y trabajara durante varios días para comprobar qué sucedía en el lugar.

El domingo 11 de septiembre a la siesta, cuando ya pensaban que los datos eran erróneos, policías a cargo de los oficiales Santiago D?Adamo y Salvador Banegas, encontraron un camino muy marcado en medio del monte, que tenía huellas de pisadas que, en apariencia, eran recientes.

Siguieron la senda hasta el final, y luego de caminar unos cuatro kilómetros, hallaron disimuladas entre la espesa vegetación varias plantas de marihuana, recién regadas y muy bien cuidadas. Era el famoso "montecito encantado".

El juez Bejas otorgó los pedidos de allanamientos, y emitió órdenes de detención para los responsables de la plantación, cultivo y posterior comercialización de la marihuana. La fecha para el operativo fue el sábado 24.

Así, los policías llegaron a la tarde al "montecito encantado" y procedieron a desenterrar las 15 plantas de Cannabis Sativa Línneo (tal el nombre de la planta de marihuana). Según las estimaciones que realizaron los especialistas, cada una de las plantas medía, en promedio, 1,50 metros.

En total, cuando las plantas fueran cosechadas, fraccionadas y procesadas, alcanzarían para fabricar unas 1.500 dosis de marihuana. Mientras tanto, los investigadores, a cargo de los subcomisarios Adrián Corbalán, Jorge Nacusse y de los comisarios Francisco Juárez y Fabián Salvatore, se encuentran en la búsqueda de los "propietarios" del "montecito encantado".